Pensamientos de un chileno
Posteos etiquetados Hospital
Ahora pido por mi madre
Jul 26
Hace tiempo, les pedí orar por mí, cuando me iban a operar.
Hoy es el turno de pedir que oren por mi madre.
Ella tiene un cáncer en el labio, y se lo han tratado con quimioterapia, por lo tanto pasó por perder su pelo que extraño tanto porque cuando guagua pasaba mi mano por su cabellera y me quedaba dormido. De a poquito le está creciendo y ahora por lo menos puedo mechonearla ^^
Mañana se va a hospitalizar porque le van a hacer un nuevo tratamiento, que no es ni quimio ni radioterapia… se llama braquiterapia, pero igual va a estar 3 días por allá. Con el curso que estoy haciendo, con suerte voy a poder ir mañana a dejarla y no la voy a ver seguramente hasta que vuelva a la casa =(
Es por eso que les pido que si tienen un tiempito, pidan por esta buena mujer, que aparte de ser mi progenitora, es la mejor de mis amigas =)
Desde ya, muchas gracias
Relatos de hospital
Sep 19
El día de la operación no estaba tan nervioso como pensé que iba a estar. Mi mano no temblaba, ni mis piernas tampoco; signos típicos de cuando estoy cagado de miedo.
Llegué al hospital y me llevaron a la pieza 4, cama 4. Ahí estaba mi cama, el velador, mi batita blanca. Me mandaron a bañar para luego depilarme ![]()
Me bañé. Me saqué unas fotos con el celular para darme ánimos. Llamé a unos amigos para “despedirme”. Fue traumático amarrarse la famosa bata. ¿A quién se le ocurre hacer una weá abierta atrás, con tiritas? Para una mujer no debe ser tan difícil manejarla, por su experiencia con el sostén y con el delantal, las más asendosas, pero uno no tiene ese teje-maneje. Además, la de arriba la amarré; la segunda, a la altura de los homóplatos, tuvo su grado de dificultad; la tercera me costó más, porque me veía en el espejo y mis ojos veían algo, pero el reflejo veía lo contrario; pero la cuarta… simplemente faltaba una tirita de la cuarta, por lo que me vi en la necesidad de envolverme en la toalla, para no andar mostrando mi peludo trasero por los pasillos del hospital.
Me quedé al lado de la cama mirando hacia afuera, por si era última vez que podía ver el cielo. Al momento llegó una muchacha parecida a Mariana Loyola con la intención de depilarme. Sacó una afeitadora eléctrica, y como sureño que pela ovejas, comenzó su faena por mi guatita peluda, hasta que me la dejó blanquiiiiiiiita. Para abajo no hizo nada. Me dejó con el mismo corte milico que estilo de costumbre
Después me preguntó “¿te haz hecho lavado de estómago?” No, fue mi respuesta. “Date vuelta entonces”. ¡Doh! Sin decir “agua va” o por último un “te quiero” introdujo eso plástico por mi chico julio y así fue como perdí mi virginidad anal. Las ganas de liberar a Willy fueron instantáneas, pero tenía que aguantarme unos 10 minutos. La explosión luego, en el baño, fue increíble.
Cuando llegué de vuelta a la pieza, me metí a la cama y unas 6 enfermeras se abalanzaron sobre mí, aunque no recuerdo para qué. A la velocidad del peo agarraron mi cama y me arrastraron camino a la sala de operaciones. Alcancé a decirle chao a mi mamá y me ingresaron. Ahí dentro me preguntaron varias cosas, onda cuanto pesaba, cuanto medía (yo), si hacía deporte, si era alérgico a algún medicamento, etc. Cuando terminó la entrevista, llegamos a una pieza donde solamente vi dos enormes lámparas con luces y en donde me veía a mí mismo reflejado, y un montón de instrumentos que me enchufaron y hasta aparecía en pantalla poco menos, lo que estaba pensando. More >

